La idea de Pixelismo, aplicado a las artes visuales, nace el 2011 a consecuencias de la experimentación y estudios sobres tendencias pictóricas de otras épocas, específicamente sobre el surrealismo y el impresionismo. En este contexto Javier Lefiman, mi hermano Ingeniero me impulsa a aplicar el concepto del pixel a la pintura, propio de las computadoras. Su primer ejemplo de pixelismo lo representó en un caballo, como retrato artístico.

Yo, Pedro Lefiman, como artista visual Mapuche contemporáneo, el 2012 comencé a explorar e investigar ciertas técnica que combinan la computación con el arte manual. Hasta hoy he perfeccionado la idea de pixel aplicado a lo pictórico. Todo ello, ha implicado que pueda existir una fusión entre las artes y las tecnologías contemporáneas. El pixel, desde una perspectiva visual, optimiza la percepción de imagen a medida que el observador se aleja de la pintura. Por lo tanto, el observador también pasa a ser un actor principal, interactuando con la obra. En el pixelismo el observador cumple un rol similar a lo que ocurre en el arte impresionista, ya que las figuras no tiene línea muy definidas, sino más bien trazos, los mismo que en el pixelismo donde los trazos son reemplazados por el pixel, que es la unidad básica que utiliza el pintor para construir toda la obra.
